Pivotes
Contrato por horas
en la experiencia comparada
Reino Unido, Italia y lecciones para Chile
El mercado laboral chileno sigue mostrando señales de debilidad estructural. La ocupación aún no recupera sus niveles prepandemia, el desempleo se ha mantenido por más de 40 meses sobre el 8% y persisten altos niveles de subutilización e informalidad, afectando especialmente a mujeres y jóvenes. En este contexto, el proyecto de ley que crea el contrato por horas abre una discusión relevante sobre cómo incorporar mayor flexibilidad laboral sin trasladar toda la incertidumbre al trabajador.
En este documento revisamos las experiencias de Reino Unido e Italia, dos países que acumulan cerca de dos décadas utilizando y perfeccionando este tipo de contratos. Ambos enfrentaron problemas de diseño y abusos —desde cancelaciones de turnos y represalias por rechazarlos hasta evasión de cotizaciones y encubrimiento de relaciones laborales permanentes—, pero optaron por corregir el instrumento en lugar de eliminarlo.
A partir de esas lecciones, analizamos el proyecto chileno y proponemos una serie de resguardos para anticipar problemas que otros países tardaron años en resolver. Entre ellos, precisar cuándo puede utilizarse esta modalidad, incorporar mecanismos de consolidación de horas, prohibir cláusulas de exclusividad y represalias, fortalecer el registro de turnos y la protección social, y establecer un piso de remuneración superior al mínimo por hora.
"El contrato por horas está pensado para formalizar demanda de trabajo que ya existe, pero que se satisface de manera informal o encubierta bajo otras figuras".