El Mercurio

Proyecto de ley de reconstrucción

Por: Bernardo Larraín

| |
Compartir

Señor director:

Pareciera ser que finalmente estos días conoceremos el proyecto de ley ancla del Gobierno, denominado de reconstrucción (física, de seguridad, económica e institucional). Es innegable que la guerra y su impacto en el precio de productos esenciales ha afectado el debate previo. Por de pronto, provocó su postergación para comprensiblemente concentrar la energía política en las medidas para enfrentar la crisis y para mitigar su impacto en la población. Pero también ha servido de excusa para que reapareciesen en el debate posturas que suponíamos serían superadas en este nuevo ciclo político.

De un lado, el parlamentarismo de facto, las propuestas populistas y los discursos maniqueos, como el de las empresas versus los ciudadanos; como si no se hubiera acumulado suficiente evidencia de su daño. Del otro, volvieron los llamados a la gradualidad, a la fragmentación de la iniciativa para partir por lo fácil, o a sacrificar contenidos relevantes para lograr “una amplia mayoría”.

Como si para revertir el deterioro económico, institucional y en seguridad, no se requirieran reformas sustantivas de marcos regulatorios e institucionales que han sido calificados por expertos de distintos sectores como disfuncionales, poco competitivos o rígidos, como es el caso del medio ambiental, el tributario y el laboral.

La democracia no solo se debilita por evasión de las reglas constitucionales, propuestas populistas o discursos maniqueos, sino también cuando los protagonistas del debate público resignan un rol fundamental: el de competir abiertamente con sus ideas y con propuestas ambiciosas, y desafiándose a conectarlas con la ciudadanía, rol especialmente relevante para los oficialismos.

Solo así se cambia el perímetro de lo posible, para luego, dentro de él, por supuesto ejercer ese otro rol fundamental de dialogar y llegar a acuerdos. Es de esperar que el ingreso del proyecto de ley de reconstrucción sea la oportunidad para restablecer un debate público a la altura de los grandes desafíos de Chile.

Contenidos relacionados

Cartas al director

La Segunda

Flexibilidad

Cartas al director

La Tercera

¿No crecemos por la mala política?

Cartas al director

La Segunda

¿Mejor Estado?

Cartas al director

La Tercera

Permisología judicial, a un paso de ser ley

Cartas al director

El Mercurio

¿Qué interés?