El Llanquihue

Ley Lafkenche

Por: Tomás Espinosa

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Señor director:

El 9 de diciembre la Comisión Regional para el Uso del Borde Costero de Aysén (Crubc) decidirá si aprueba o rechaza dos solicitudes de Espacio Costero Marino para Pueblos Originarios (Ecmpo) que, sumadas, abarcan más de un millón de hectáreas. Ambas solicitudes individualmente consideradas son las de mayor extensión desde la implementación de la Ley Lafkenche. No es la primera vez que esto ocurre, pues la comisión ya las rechazó anteriormente. Sin embargo, tras un largo litigio, la Corte Suprema ordenó que se vuelvan a votar, al considerar que su rechazo carecía de argumentos.

Esta nueva votación reabre una herida que el aysenino creía cerrada. En 2017 se rechazaron las solicitudes “Ballena 1” y “Punta Ballena”, de los mismos solicitantes y que coincidían en buena parte con las que ahora se someterán a votación. Y si bien la Crubc puede volver a rechazarlas, el problema permanecerá: cualquier comunidad podrá al día siguiente reabrir este debate, en una historia de nunca acabar.

Mientras no se reforme la Ley Lafkenche, las solicitudes de Ecmpo continuarán revictimizando a una región que se ha vuelto rehén de una mala ley.

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