LA TRIBUNA DE LOS ÁNGELES

TPP-11: Más evidencia, menos eslogan

Por: Elisa Cabezón

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Esta semana Chile oficialmente pasó a ser parte del TPP-11, un Tratado de Libre Comercio (TLC) compuesto por 11 países. Los TLC son acuerdos internacionales que buscan facilitar el comercio e inversión entre los países, a través de medidas como bajar los aranceles de exportación e importación. Desde fines de la década de los 90, Chile ha construido una extensa red de TLC (65 países) que ha permitido aumentar nuestra conectividad con la economía mundial. ¿Qué beneficios han traído estos tratados a los chilenos? Revisemos la evidencia.

Primero, han permitido que las empresas nacionales puedan acceder a mercados internacionales, más grandes y profundos, con un mayor número de consumidores. Según datos de la SUBREI, los tratados han ampliado el mercado de nuestras empresas hacia el 65% de la población mundial. Esto se traduce en mayores oportunidades de empleo y mejores sueldos para los chilenos, sumado a que, según datos de Impuestos Internos, los que más han aumentado sus exportaciones gracias a los TLC han sido las pymes.

Segundo, el mayor acceso a los mercados internacionales ha resultado en la diversificación productiva de Chile: entre 1990 y 2020 el número de bienes y servicios exportados creció desde 2.796 a 4.856. Tercero, la exposición a la competencia internacional, acceso a nuevas tecnologías y conocimientos extranjeros incentiva a las empresas chilenas a ser más eficientes. Según la 5° Encuesta Longitudinal de Empresas, las empresas exportadoras invierten más en I+D y en capacitar a sus empleados que las no exportadoras.

Cuarto, los TLC benefician a los consumidores chilenos al permitirles acceder a una mayor diversidad de bienes y a un menor precio. Un dato: el 99% de los celulares y el 100% de las vacunas importadas provienen de países que tienen tratados de comercio con Chile. Y por último, y no menos importante, la apertura comercial que nos permiten los Tratados de Libre Comercio han estimulado las economías de las regiones, esencial para impulsar la descentralización del país.

Pero a pesar de todos los beneficios que los Tratados de Libre Comercio han traído para los chilenos, bajo el eslogan #NoAlTPP11, un sector se oponía fuertemente a la integración de Chile a este nuevo tratado. Por suerte, finalmente la integración de Chile fue ratificada por el Senado, lo que son muy buenas noticias para nosotros: así lo respalda la evidencia. Este reciente debate es un recordatorio de que necesitamos más evidencia y menos eslogan en el diseño de nuestras políticas públicas. Eso es lo que buscamos en Pivotes.

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